Piezas del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias “González Martí”

Panel de cocina

División generizada del trabajo

Dicotomías público / doméstico

Esta escena de cocina alude a los roles que desempeñaban hombres y mujeres a finales del siglo XVIII en una familia de clase baja. La clara oposición entre estas tareas evidencia que la mujer quedaba al margen de las actividades intelectuales, de ocio o ligadas al mundo exterior. La situación tradicional de la mujer la recluía en casa limitando sus funciones al ámbito doméstico y su vida social a los actos religiosos. El reformismo ilustrado supuso un cambio favorable para la mujer, aunque limitado a las clases altas. Aun así, la mujer desempeñó en esa época un importante papel en la economía del país, trabajando en tareas agrícolas, la industria textil, los talleres gremiales, el comercio o el servicio doméstico. Las tareas desempeñadas por los hombres de este panel nos remiten a la imagen de proveedor de alimento y sustento de la familia.

Plato de pedida

Género y ciclo vital: matrimonio

Aún hoy en día es común que muchas familias preparen el ajuar para sus hijas. Pero, ¿qué significaba el ajuar en el siglo XIX cuando el papel de la mujer se reducía a la reproducción y la maternidad? El ajuar formaba parte de la dote que la mujer aporta al matrimonio con el fin de contribuir con las cargas comunes. La dote la otorgaban los padres de la novia o familiares y estaba compuesta (según la clase social) por ropa blanca, ropa de la futura esposa, muebles o propiedades. Era una importante estrategia a la hora de casar a una mujer y un símbolo de estatus social. Una vez casados, la gestión de esos bienes correspondía al marido, pero la propiedad era de la mujer. En caso de disolución del matrimonio o viudedad, la dote era devuelta a la mujer. Así, la dote tenía un significado especial, siendo el matrimonio una de las únicas vías “decentes” por las que una mujer podía conducir su vida, junto al convento.

Sala de los personajes ilustres

Género e historia

Roles de género

Los términos que designan la sala de los personajes ilustres aluden a la ambigüedad del género, sin embargo todos los personajes retratados son figuras masculinas. Esta circunstancia pone de manifiesto la ausencia de célebres valencianas en la historia durante siglos, aunque algunas destacaron en diversas facetas y obtuvieron reconocimiento público, sus méritos han sido silenciados por la historia.Son varias las mujeres que merecían este lugar: Isabel de Villena (1430-1490), primera escritora conocida valenciana; Jerónima Gales, importante impresora del siglo XVI que dirigiógrandes proyectos editoriales; Margarita y Dorotea de Juanes, quienes pintaron admirablemente en el mismo estilo que su padre. Durante los siglos XVII y XVIII, las mujeres irrumpen en espacios públicos, sin embargo en el siglo XIX sufrieron un retorno a lo privado, pocas se dedicaron a actividades intelectuales pero sirvieron de precedente para aquellas, que tras la revolucion del 68, comenzaron a avanzar hacia la emancipación.