Piezas del Museu de Prehistòria de València

Aguja de hueso

Cova del Parpalló (Gandia, València)

Esterotipos de género

Los restos arqueológicos nos permiten acercarnos desde el presente a determinadas actividades de la vida de las sociedades cazadoras-recolectoras-pescadoras del pasado. A través del análisis de las huellas de uso que se observan en la aguja, la investigación determina que este objeto fue utilizado para coser. Se elaboró sobre metapodio de cabra, y por su contexto estratigráfico, que su cronología es de hace 14.000 años. Lo que la investigación arqueológica no puede decir es si fue fabricada o usada por hombres o mujeres. Sin embargo, la interpretación que desde el presente se hace es que coser es un trabajo asociado a las mujeres y que, por tanto, en la prehistoria debió ser así. De esta forma algo que no es posible saber, queda automáticamente atribuido a las mujeres del pasado. El hecho de atribuir de esta manera determinadas funciones a las mujeres de la prehistoria, contribuye a afianzar los roles de género que en el pasado han minusvalorado a las mujeres, dejándolas fuera de las tareas de organización del grupo, gestión de la economía doméstica o provisión de alimentos.

Molino de piedra

Cova de l’or (Beniarrés, Alacant)

División Sexual del trabajo

A partir de los esqueletos hallados en las tumbas y necrópolis, podemos saber el sexo y la edad de las personas enterradas y, además, su dieta, estado de salud, enfermedades o el esfuerzo muscular realizado. De esta manera ha sido posible determinar en los esqueletos femeninos el desgaste de los huesos de la mano, de las rodillas y de los pies. Este tipo de desgaste físico se produce por la acción continuada de moler cereales en molinos de vaivén para fabricar harina. Por tanto es posible asignar a las mujeres el procesado de los cereales a través de la molienda. Este trabajo es de suma importancia para estos grupos ya que es un elemento básico de la alimentación diaria.

Ídolo oculado

Cova de la Pastora (Alcoi, Alacant)

Género y sexo
Género, creencias, identidades y religiones

Estos ídolos son manifestaciones materiales simbólicas relacionadas con el mundo de las ideas y creencias de las primeras comunidades campesinas metalúrgicas del III milenio a. C. Algunos oculados presentan en su decoración un motivo triangular interpretado como la representación de un triángulo púbico, permitiendo identificar su sexualidad femenina. Las diversas interpretaciones de los oculados pueden agruparse en dos corrientes. Una postula que se trata de la representación de una divinidad femenina de origen neolítico, reflejo de la preocupación por la supervivencia en términos de producción agrícola o ganadera y de un concepto de la fecundidad que agrupa tanto a los humanos como a los animales y a la tierra. La otra ve en los ídolos la representación simbólica de una persona. Evocarían ancestros o antepasados, representando la filiación genealógica y el linaje de individuos de la élite. Recientemente se ha añadido otra interpretación para los ídolos sobre huesos largos, la de muñecas, basada en estudios etnográficos de pueblos centroafricanos. La importancia de lo femenino en estos objetos queda determinada por su evidente adscripción sexual, aunque no sea posible ir más allá en la comprensión de su significado..

Hacha de Cobre

Lloma de Betxí (Paterna, València)

Roles de género

Durante mucho tiempo, las propias investigaciones arqueológicas han negado la participación de las mujeres en los procesos metalúrgicos. El  hecho de que algunos de los materiales más destacados fueran considerados armas, hizo que se descartara la relación de las mujeres con este tipo de objetos. Sin embargo, en la mayoría de yacimientos de la Península Ibérica, los hornos metalúrgicos aparecen integrados dentro de los poblados, lo cual es un factor para considerar que tanto hombres como mujeres participaran en el procesado de los minerales para la obtención de instrumentos metálicos. Además, no debe olvidarse la importancia del abastecimiento de la materia prima, los minerales necesarios para las aleaciones, en el que etnográficamente se documenta la participación femenina.

Pesas de telar

La Lloma de Betxí (Paterna, Valencia)

División sexual del trabajo

Género y espacio

Estereotipo de género: ámbito doméstico

Las pesas de telar son piezas de barro características que sirven para tensar los hilos de la urdimbre. Su presencia refleja la existencia de actividad textil en el asentamiento de  La Lloma de Betxí, pero se desconoce el tipo de tejido y la fibra que utilizarían. Aunque la interpretación de estas piezas se ha asociado siempre a pesas que se emplearían en un telar vertical, no se descarta la posibilidad de que fueran utilizadas como torcedoras de fibras o devanadores, dado su tamaño y peso. El trabajo del tejido se vincula al ámbito doméstico y se considera una actividad realizada por mujeres. Sin embargo, con frecuencia la investigación no ha valorado la dificultad que entraña su realización ni la importancia del aporte de esta actividad al mantenimiento económico de las sociedades del pasado.

Enterramiento infantil

Castellet de Bernabé (Llíria, Valencia)

Género y ciclo vital
Identidad de género

En el mundo ibérico, la muerte de infantes, perinatales y neonatos recibía, por norma general, un tratamiento diferente al de otros individuos de mayor edad: en lugar de ser cremados y depositados en los cementerios, se enterraban dentro de las casas. En el yacimiento del Castellet de Bernabé han aparecido hasta 14 enterramientos infantiles, la mayoría de una edad no superior a dos semanas, cuyos restos plantean un debate interesante: la asignación o no de género en una fase tan importante del ciclo vital como es el nacimiento y las primeras semanas de vida, pues no parecen reconocerse marcadores evidentes. De ser así, esto podría implicar que la definición de la identidad del recién nacido no se hacía efectiva en la sociedad ibérica hasta superar una edad específica. El enterramiento seleccionado para la relectura podría atestiguarlo, pues se diferencia claramente del resto: además de tener una edad notablemente superior (5-7 meses), va acompañado de un ajuar con elementos de destacado valor simbólico.

 

Kalathos de la danza

Tossal de Sant Miquel (Llíria, Valencia)

Género e indumentaria

Género y clase social

Género e indumentaria

El “kalathos de la danza” es un vaso cerámico del siglo III-II a. C., procedente de la antigua ciudad ibérica de Edeta (Tossal de Sant Miquel de Llíria, València), que representa una danza grupal. La comitiva está encabezada por una flautista y un tañedor de tuba, seguidos por un conjunto de tres hombres y cuatro mujeres cogidos de las manos. Sobre el borde del kalathos aparece pintado el nombre de una mujer, Balkeuni(n), que sería quien encargaría la elaboración del vaso. Las escenas que aparecen tanto en esta como otras en cerámicas del Tossal de Sant Miquel proporcionan una información muy valiosa sobre las identidades y los roles de género de las élites edetanas.

Pendiente de oro, amatista y dos perlas colgantes

Valentia (València)

Indumentaria y género

 La posesión de este tipo de objetos está ligada a un estatus social alto en época romana. Las matronas romanas utilizaban gran cantidad de joyas. Las ornatrices eran las esclavas encargadas de acicalar a las mujeres patricias. Este objeto está relacionado con una mujer de clase alta, pero nos evoca también el trabajo de las esclavas. También evoca una rebelión de las mujeres contra el Senado Romano. Durante la II Guerra Púnica se promulgó en Roma la Lex Oppia, que prohibía la ostentación en público de riquezas como las joyas, ya que el empobrecimiento generado por la guerra se había cebado en las clases más humildes y podían sentirse ofendidas al ver tales riquezas. Tras las victorias de Escipión sobre Aníbal, las condiciones económicas mejoraron, pero una sección del Senado, encabezada por Catón, se negaba a derogar la ley para seguir en la austeridad. El día en que se votaba en el Senado la permanencia de la ley, un gran grupo de mujeres se concentraron delante de las casas de algunos senadores con la intención de no dejarles acudir a la votación. Catón dijo que si se dejaba a las mujeres decir sus opiniones, los hombres perderían su libertad y también (cita Tito Livio): “desde el momento que permitamos que sean iguales, serán superiores”. Pese a la discusión y el escándalo la Lex Oppia fue derogada.

Denario de Faustina la Mayor

(Llíria, Valencia)

Familia y parentesco
Género y clase social
Estereotipos de género

En el Imperio Romano, la moneda fue uno de los mecanismos más efectivos de propaganda política, razón por la cual las familias imperiales mostraron un claro interés por controlar su producción. Representarse en las monedas permitía transmitir una imagen y un mensaje concreto sobre la persona que ejercía el poder. Aunque en la mayoría de ocasiones la figura representada era la del emperador, durante el Alto Imperio no faltaron las madres, esposas e hijas de estos. Es el caso de Faustina la Mayor, mujer de Antonino Pío, que en este denario de plata procedente del Tesoro de Llíria (siglos I-III d. C.) aparece asociada a los símbolos de la autoridad: el trono, la corona y el cetro. Una clara muestra del papel que desempeñaron las mujeres como cara visible del poder imperial, aunque la historia oficial a menudo las haya dejado al margen.